Se acabó el experimento del 50-50. La Federación Internacional del Automóvil (FIA) anunció este viernes 8 de mayo de 2026, desde su sede en París, un principio de acuerdo para modificar las reglas del juego. A partir de la temporada 2027, los monoplazas le bajarán dos rayitas a la electricidad para recuperar la fuerza del combustible, buscando que la máxima categoría no pierda su esencia de velocidad pura.
Adiós al «Mario Kart»: El ajuste de los 50 kilovatios
La medida central, que aún debe ser ratificada por el Consejo Mundial de los Deportes de Motor, propone un cambio de balance quirúrgico: aumentar 50 kilovatios (67 caballos de fuerza aproximadamente) la potencia del motor de combustión interna y reducir esa misma cantidad en el sistema eléctrico.
Con este movimiento, se rompe la paridad impuesta para este 2026, donde la potencia se dividía a partes iguales. Los pilotos se habían quejado amargamente de que los coches actuales parecían «aspiradoras» y que la gestión de la batería volvía las carreras un ejercicio de ahorro de energía más que de competencia salvaje.
Verstappen y la rebelión de la parrilla
El descontento no era para menos. El tetracampeón mundial Max Verstappen, de la escudería Red Bull, fue el más picudo al declarar que la Fórmula 1 se estaba convirtiendo en una «Fórmula E con esteroides«. Incluso, tras el Gran Premio de Miami celebrado del 1 al 3 de mayo, el neerlandés llegó a sugerir que preferiría retirarse antes que seguir manejando un coche que se siente como un videojuego de Mario Kart debido a la dependencia extrema de la recarga eléctrica en plena recta.
La FIA tomó nota de los problemas vistos en los primeros cuatro Grandes Premios de la temporada 2026. Los ingenieros reportaron que los pilotos tenían que frenar en lugares innecesarios solo para regenerar energía, lo que mataba el espectáculo de los adelantamientos y volvía la conducción errática y artificial.
Lo que viene para la afición
Para los que llenan las gradas en el Gran Premio de la Ciudad de México y otros circuitos, esto significa que el ruido y la potencia bruta volverán a ser el alma de la fiesta. Aunque la Fórmula 1 mantiene su compromiso con la sustentabilidad y el uso de combustibles 100% sintéticos, el ajuste para 2027 garantiza que el piloto tenga más control bajo el pedal derecho y no dependa tanto de un algoritmo que gestione la batería.
Cierre de filas en el paddock
Este acuerdo es el resultado de intensas consultas entre la FIA, los equipos como Ferrari, Mercedes y Red Bull, y la voz de los propios pilotos. Aunque el reglamento de 2026 seguirá «ajustándose» durante el resto del año para minimizar los efectos más molestos, la mirada ya está puesta en 2027 como el año de la redención técnica.
